Ya estamos aquí con una labor nueva. Os mostramos unas mantelerías y un juego de toallas que hemos decorado con punto yugoslavo. Unas están realizadas en tejido de Panamá, ideal para este tipo de punto. Si nunca os habéis atrevido a hacerlo, resulta un punto muy entretenido y fácil de hacer. Cunde mucho, por lo que en poco tiempo tendréis material que mostrar a familiares y amigos.
Como habéis visto, en la primera foto tenemos una mantelería en tonos amarillos y azules muy alegres. Hemos necesitado tela (panamá siempre que sea posible), unas bobinas de hilos, aguja de punta redonda, tijeras, dedal y no puede faltar una pizca de ilusión. El dibujo es libre, pero si queremos realizar uno concreto que veamos en algún sitio, lo copiamos para que nos quede idéntico. El nuestro es un dibujo geométrico piramidal que recorre todo el borde del mantel. Hemos de pasar la aguja por el tramo del hilo de la tela, contamos cuatro tramos hacia arriba y volvemos a pasar el hilo por el tramo paralelamente y seguimos el patrón del dibujo elegido.
En la segunda foto vemos que hemos rematado la mantelería con una vainica simple (la greca decorativa que vemos en la esquina) a base de sacar el hilo de un tramo y rodear los vacíos de hilo con puntadas no visibles. Hemos hecho un doblez para no hacer costuras en las esquinas.
El punto yugoslavo viene de la antigua Yugoslavia y se utilizaba para decorar los vestidos tradicionales femeninos. Esta técnica tuvo mucha repercusión en España y Portugal pero en ropa de hogar. La cantidad de creaciones que se pueden hacer es innumerable, como os mostramos en las imágenes. De hecho podéis probar, si tenéis algo de práctica, con algún dibujo de vuestra imaginación. Por nuestra parte, en nuestro pequeño taller, estamos terminando un delantal que os enseñaremos pronto.
Hemos intentado mostrar los motivos de nuestra labor para que disfrutéis de ellas. Aquí una muestra en la que vemos el desarrollo, las esquinas y los remates de la vainica simple.
Os dejamos una imagen con punto yugoslavo sobre toallas en un tono monocromático (un solo color) que lejos de parecer aburrida, nos aporta calidez y elegancia. Además, los tonos suaves para los aseos siempre resultan agradables.
Seguid atentos/as a las siguientes publicaciones. Tenemos muchas más ideas que mostrar. Para cualquier duda, comentad abajo y preguntad aquello que no entendáis o queráis saber.